jueves, 12 de julio de 2012

Part II: Wings Era - Felices 70 años Paul: Una canción por álbum


Esta es la segunda entrega de este recuento que me animé a armar a raíz de los 70 años del gran Paul McCartney.
En esta ocasión revisaremos su etapa Wings, que se extiende entre el año 1971 y 1981. Esta banda se formó teniendo como dupla creativa al propio McCartney y al ex guitarrista de Moody Waters Denny Laine, con Linda McCartney (la esposa de Paul y su gran amor) como apoyo en los teclados e incluso en algunas letras, más otros integrantes que fueron y vinieron.

Presento, entonces, mi selección personal y a mi casi entero gusto de la década de los 70s en la vida de Paul, entregando un tema por álbum.

Wings era (1971 - 1981)

Dear friend
(Wild life - 1971)

Este es el último track del primer álbum de Wings. El álbum no es uno de mis favoritos, sin embargo esta canción final hace que el disco valga la pena. Es una canción sentida, sobre un "querido amigo". Se puede sentir la pena, la nostalgia, en fin, aquellas sensaciones encontradas que se tienen cuando una amistad tan cercana se aleja, cuando por distintas razones (muchas veces inexplicables) una gran amistad termina en sólo recuerdos, una que otra foto, muchas anécdotas, y la sensación que nunca volverá a ser lo mismo. Bonita canción.

  
My love
(Red Rose Speedway - 1973)

Una balada simple, precisa... y preciosa. Paul se la dedicó a su señora, y yo a la mía.



Mrs. Vandebilt
(Band on the run - 1973)

Esta canción probablemente no es la mejor de este álbum. Pero convengamos en que Band on the run es el mejor álbum de Wings. Y no sólo eso, sino que además es uno de los mejores álbums de McCartney, y diría que incluso de la historia del rock/pop mundial. Es un disco perfecto, con muchas variaciones y con una fuerza que sigue igual de vigente. Este disco está lleno de grandes temas, pero me incliné por Mrs. Vandebilt porque tiene mucha energía, es alegre, es una canción de estadio, y se convirtió en algo así como el himno del Tour Mágico y Misterioso que me mandé con amigos el 2010 a Buenos Aires para ver por primera vez en vivo a Paul.



Venus and mars/Rock show
(Venus and mars - 1975)

Este combo empieza el disco, y no podría ser de otra forma. Es Wings antes del concierto, un tema lento describe el feeling en backstage esperando que comience el show... Y el show comienza, con un rock con fuerza y energía, tal como los shows de Wings de mitad de los setentas... Puro rock n' roll!!!


Silly love songs
(Wings at the speed of sound - 1976)

Una simple y tonta canción de amor, sin pretensiones, pero con una gran línea de bajo. Una canción que aún se puede escuchar en algunas radios "para el adulto joven".


Live and let die
Bluebird
Band on the run
(Wings over America - 1976)

Este lo incluyo porque es un gran registro en vivo de Wings, haciendo largas giras por EEUU y Europa. Este disco es un álbum triple, por lo que me di la libertad de elegir 3 canciones, una por disco. Del disco 1 tomé un clásico de McCartney: Live and let die. Una canción hecha para el soundtrack de la película de James Bond del mismo nombre. Es una de sus canciones más famosas, y un infaltable en sus shows. Un verdadero clásico con sus cambios de ritmo.
La segunda canción elegida, del disco 2 del álbum, es también de ese prolífico año '73 para Wings: Bluebird. Un bolero simple, íntimo, del Band on the run.
por supuesto el tercer y último corte de este registro en vivo es, en mi opinión, la mejor canción de Wings: Band on the run. Sin comentarios, este tema recoge todos los ingredientes: una buena historia, un gran desarrollo y un final que es imposible no cantar. Una de las mejores del catálogo McCartney. Una joya, una pieza maestra!





Mull of Kintyre
(London town - 1978)

Pese a que Mull of Kintyre fue lanzado como single y no formó parte original del álbum, es probablemente una de  las mejores canciones de Wings. Es un homenaje a Escocia (donde McCartney tiene aun su casa de campo) y a su pueblo . Fue además uno de los singles que más ha vendido en la historia de la música popular en el Reino Unido.


Rockestra Theme
(Back to the egg - 1979)

Esta es una canción instrumental del último disco de Wings, aunque fue grabada por la Rockestra, que es una mega banda que incluye, aparte de Paul McCartney y Denny Lane, a monstruos del rock como David Gilmour, Pete Towsend, John Bonham, entre varios otros.



martes, 10 de julio de 2012

Felices 70 años Paul: Una canción por álbum - Part I: Beatles era

El pasado 18 de junio de 2012, Sir Paul McCartney, de Liverpool, cumplió 70 años. Y para celebrarlo como Dios manda se me ocurrió seleccionar una canción por álbum editado por este gran artista, desde su primer LP con The Beatles, llamado 'Please please me' hasta su última producción, hasta ahora: 'Kisses of the bottom'. Para poder hacer un poco más abordable esta tarea, dejaré de lado sus discos de música docta, así como aquellos en vivo (salvo algún gustillo que quiera darme). Enjoy!!!

NOTA 1: La lista se dará en entregas, por lo extenso del repertorio.

NOTA 2: La selección se hizo con un solo criterio: Elegir al menos una canción de mi entero gusto de este extraordinario artista. Muchas canciones quedarán fuera, pero, para eso, es mejor ir directamente al disco.

Beatles era (1963 - 1970)

I saw her Standing there
(del álbum Please, please me - 1963)

Un Rock n' Roll potente que abre el álbum y la historia de éxitos de los 4 de Liverpool. Esta me recuerda el disco de vinilo de mi padre (que se llamaba, curiosamente Otro de Los Beatles, pese a que es el primero, jaja). Mi infancia y mi primer acercamiento a la música tienen un punto de partida acá.



Hold me tight
(de With The Beatles - 1963)

Me encanta como parte este tema, sin ser uno de los más conocidos, es, para mi gusto, un clásico. Los juegos de voces tan característicos de The Beatles se lucen en esta canción.



Things we said today
(de A hard day’s night – 1964)

Un gran tema acústico, con un rasgueo muy característico, que habla sobre el amor que se va, y las cosas que un día se dijeron y que ya no valen más.



I’ll follow the sun
(del álbum Beatles for sale – 1964)

Con cierto aire nostálgico, esta canción con su suave melodía muestra al McCartney que conocemos, el de las melodías simples, sencillas, pero de gran armonía y gusto. ¡Un gran tema!


I’ve just seen a face
(de Help! – 1965)

Una de las primeras canciones que aprendí de memoria en la guitarra. Un clásico de sus actuaciones en vivo, la simpleza de este tema con aires country traspasa el tiempo y permanece intacta.



Drive my car
(de Rubber Soul – 1965)

Nuevamente una canción de Macca que abre un álbum, uno que ya presenta otra sonoridad, una búsqueda por ir más allá y que marca el inicio de los mejores discos de The Beatles. Un rock potente que suena increíble en vivo. ¡Un clásico!  



Eleonor Rigby
(de Revolver – 1966)

En este disco en particular es muy difícil elegir sólo un track de Paul. Este álbum es una muestra del gran crecimiento musical que experimentaron los Beatles en tan poco tiempo. Acá se rompen ya todos los esquemas de lo que se entiende por un disco de “rock”  y “pop”. Después de este álbum, la música pop cambió y se expandió, sumando a su sonido instrumentos folclóricos, de raíz oriental, clásicos, como es el caso de Eleonor Rigby, canción donde convive la voz de Paul con instrumentos de cuerda.
Por otra parte la letra ya se aleja de los amores y los desamores, y se adentra en temas más cotidianos, pero ignorados por los artistas populares del momento: la soledad.



Getting better
(del gran Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band – 1967)

Posiblemente la obra cumbre de The Beatles, un disco perfecto que mezcla la psicodelia de fines de los 60’s con el pop y el rock. En este álbum se escucha de todo, The Beatles se transforman en la Banda del club de los corazones solitarios del Sargento Pimienta, y se visten con uniformes militares en chillones colores. McCartney es el propulsor de esta idea. Los Beatles han madurado y lo demuestran no solo en su look (los 4 usando bigote), sino en su música. La droga y sus efectos alucinógenos hicieron lo suyo también. La canción que abre el disco nos introduce en este mundo, en este show donde Billy Shears pide una ayuda de sus amigos, y Lucy viaja en el cielo con diamantes. El circo a beneficio de Mr. Kite se junta con la meditación trascendental y los sonidos hindú de George Harrison y su sitar. De todo hay en este álbum, y por eso Paul nos canta que esto se está poniendo cada vez mejor.



Penny Lane
( de Magical Mystery Tour – 1967)

Este álbum es el resultado de un EP (extended Play, o sea, un disco de 6 canciones, justo entre un Single y un LP) con el soundtrack de la película del mismo nombre (Magical Mystery Tour) más los singles que The Beatles sacaron en esa época, entre ellos, el que fue probablemente el mejor disco single de la historia: ‘Strawberry Fields Forever / Penny Lane’, donde siempre quedó la duda razonable de cuál era el lado A y cuál el B.
“Penny Lane está en mis ojos y en mis oídos” canta Paul y yo he sentido lo mismo por 30 años, pese a que nunca he estado físicamente en Liverpool. Esta canción nos muestra el Liverpool que McCartney recuerda y añora, de sus días de niñez y juventud. Esta canción es el uno de los motivos principales que cada año vayan miles a Liverpool a sacarse fotos en esa pequeña calle, llamada Penny Lane. Algún día iré…


Mother nature’s son
Helter Skelter
(ambos del álbum doble The Beatles – 1968)

El álbum ‘The Beatles’ (o álbum blanco, debido a su portada completamente blanca) es un disco doble donde se presenta claramente las inclinaciones musicales de cada uno de los integrantes del cuarteto. Aquí ya se hace evidente el fin del trabajo grupal, privilegiando las ideas personales de cada uno de ellos. De hecho, la mayoría de las canciones fueron grabadas por los integrantes de manera separada, quebrando el concepto de “grupo”, donde la colaboración e sparte importante del trabajo. The Beatles ya no da conciertos en vivo, por tanto todo su esfuerzo creativo y musical se centra en los discos de estudio. En este álbum podemos escuchar a un Paul más introspectivo, en ‘Blackbird’ y ‘Mother nature’s son’. También presenta cortes más finos y elaborados, con esa sutileza tan inglesa en ‘Martha my dear’, ‘Honey pie’. Un McCartney sencillo en ‘Ob-La-Di, Ob-La-Da’. Un Paul más juguetón, interpreta a un vaquero del lejano oeste en ‘Rocky Racoon’,  y finalmente ese McCartney rockero que le gusta ir al límite de la sonoridad en ‘Back in the U.S.S.R’ y, especialmente en ‘Helter Skelter’. Cómo este es un disco doble, me quedo con dos temas, la tranquilidad y paz interior de ‘Mother nature’s son’ del disco A, y el reventón de ‘Helter Skelter’ del B.  





All together now
(del disco Yellow Submarine – 1968)

El único tema aportado por McCartney para este disco, soundtrack de la película animada del mismo nombre, y que contó con canciones originales en el lado A (salvo ‘Yellow Submarine’) y piezas instrumentales de George Martin en el lado B. Es fácil señalar que este puede ser el disco más bajo de The Beatles, aunque, así y todo, contiene grandes canciones.



 Golden Slumbers / Carry that weight / The end
(de Abbey Road – 1969)

Abbey road es simplemente magistral. En el último álbum de la banda, en la última canción, la línea final lo resume todo: “And in the end, the love you take is equal to the love you make” (Y al final, el amor que tomas es igual al amor que entregas)
El medley final es obra del gran Paul, y es único. Ese final con tanta entrega, con tanta pasión, con solos de guitarra y batería (cosa inédita en The Beatles hasta este disco) le entregan un toque distintivo. Simplemente genial.

El video presentado es un show en vivo de Paul (El Concert for Montserrat, del año 1997), con Phil Collins en batería y las guitarras del propio Paul, Mark Knopfler y Eric Clapton. Orquesta conducida por George Martin. 



Two of us
(de Let it Be – 1970)
Álbum editado y sacado al mercado después de la separación de la banda, aunque fue grabado con anterioridad a Abbey Road, presenta los últimos himnos de la banda. ‘Don’t let me down’, ‘Let it be’ y ‘The long and winding road’ son solo algunos ejemplos. Me quedo con ‘Two of us’, de McCartney, donde vuelva a su sonido más característico, medio blues y country y con una letra que recuerda aquellos lejanos días de complicidad entre él y John, aquellos días que no volverán.     



Aparte de los LP originales, el año 1988 la EMI editó un disco doble llamado Past Masters, el que incluye aquellas canciones que salieron al mercado como singles (o sea, discos chicos de 45 rpm que contenían 2 canciones, una por cada lado) y que no fueron incluídas en los LP originales de la banda. De ese disco doble  elegí dos grandes canciones de Paul:

Paperback writer
(single de Junio de 1966 - Incluido en Past Masters)

Un clásico rock con los ingredientes característicos de The Beatles. Una letra que sale de los cánones amorosos, y se centra en la vida de un escritor de novelas da papel roneo), un riff de guitarra mundialmente reconocible, un juego de voces muy bien logrado, y la potencia típica de los 4 de Liverpool. Cuando alguien le pregunte por qué le gustan Los Beatles, hágalo escuchar esta canción!



Lady Madonna
(single de Marzo de 1968 - Incluido en Past Masters)

Otro imperdible de los shows en vivo de McCartney, la canción tiene un swing fabuloso, un piano exquisito. El saxo es otro gran aporte a la canción. El coro, en fin. Musicalmente hablando, es una gran canción. Por otro parte la letra trata sobre esta mujer de clase obrera que tiene que alimentar a sus hijos y hacer malabares para llegar a fin de mes. Una realidad de ayer y hoy. Una de las mejores piezas de Paul.



* Bonus tracks:

Por supuesto, de la era Beatles, dos de los más recordados temas del gran Macca no pueden estar ausentes:

Yesterday
(de Help! - 1965)
La canción más versionada de la historia de la música popular. Un clásico...



Let it be
(del álbum del mismo nombre - 1970)

En el ocaso de The Beatles... Déjalo ser.

Un himno universal...


martes, 6 de marzo de 2012

The Wall Live in Chile! (Pt. 2)

(Viene de http://didas1980.blogspot.com/2012/03/wall-live-in-chile-pt-1.html )

Luego del intermedio de 15 o 20 minutos (no tomé el tiempo) que nos dio espacio justo para ir al baño y luchar por un par de bebidas, se escucha una voz en off que nos invita a “tomar asiento” para la segunda parte del show. Invitación que fue recibida con una risotada por parte de la audiencia en cancha, pero que nos sirvió para apurarnos y buscar ubicación para lo que se venía. Y lo que se venía era bueno.

Se apagan las luces y suenan los primeros acordes de ‘Hey you’ con Roger Waters cantando detrás de la muralla. Sin proyecciones sobre ésta, lo único que se ve son los ladrillos y se escucha la voz desgarradora de Waters “Hey you, don’t tell me there’s no hope at all / Together we stand, divided we fall” (Hey tu, no me digas que ya no hay esperanzas / Juntos nos sostenemos, divididos nos caemos). Una de las grandes líneas de esta obra.

‘Is there anybody out there?’ (¿Hay alguien allí?) nos pregunta Roger y la guitarra que toca ese tema instrumental se puede ver a través de un ladrillo que se abre. Pegadito se abre otro pedazo de pared (en realidad se despliega) y nos muestra un living, con una tele, una lámpara y Roger en el sofá canta ‘Nobody home’. ‘Vera’ y ‘Bring the boys back home’ me recordaron el show del 2007 y nos prepararon mental, física y anímicamente para lo que se vendría: ‘Comfortably numb’.

“Hello, is there anybody in there?” canta Roger delante de la pared, solo, con el micrófono en una mano. Se ve minúsculo ante ese imponente muro, donde aparece de pronto Robbie Wykoff cantando la clásica parte que originalmente canta David Gilmour, allá arriba, sobre la muralla de 14 mts. de alto. Luego aparece Dave Kilminster en otro extremo del muro tocando el solo de guitarra. Qué momento, qué sensación. Es sin duda un espectáculo para los oídos y la vista. Un sinfín de emociones que mi cuerpo no sabe cómo expresar: reír, llorar, gritar, cantar. Saco algunas fotos para capturar esas imágenes que quedarán para siempre en mi memoria. Todo esto acompañado de proyecciones sobre el muro gigante… ufff!

Con esto comienza la última parte del espectáculo, en ‘The show must go on’ el coro aparece delante del muro, y lo mismo sucede con el resto de la banda para interpretar ‘In the flesh’, con toda la simbología Floydiana, el chancho volador (esta vez de negro, con colmillos y frases escritas por todo su cuerpo, del tipo: “Quien muere de hambre muere asesinado”; “Todo estará bien, sólo sigue consumiendo”), el logo con los martillos cruzados, soldados de riguroso negro y Roger Waters con abrigo negro, anteojos oscuros y una pinta de fascista que da miedo!!! Todo esto concluye con Roger sosteniendo una ametralladora y disparando a la multitud (“If I had my way, I’d have all of you shot!” – ¡Si fuera por mi, los mataría a todos de un balazo!).

Al finalizar, Waters pregunta si hay algún paranoico en la audiencia, y le dedica ‘Run like hell’. Otro gran momento de la noche, con toda la carne a la parrilla, con proyecciones alucinantes, con un ruido ensordecedor, con todo el peso de The Wall en las espaldas. Imágenes de totalitarismo que continúan con ‘Waiting for the worms’, con la clásica marcha de los martillos a lo largo de la pared.

Finalmente llega el juicio ('The trial'). Se proyectan las imágenes animadas de la película, con el juez, el abogado, la madre sobreprotectora, el profesor de escuela, la mujer que lo abandonó y la sentencia del juez: “I sentence you to be expose before your peers. Tear down the wall!” (Te sentencio a exponerte ante tus pares. ¡Derriben la pared!)

Y el muro se derrumba!!! Ante nuestros ojos caen los ladrillos y desde ahí vuelven a aparecer los músicos para tocar ‘Outside the wall’. Roger Waters toca trompeta y luego canta junto al coro las últimas líneas de su magistral obra: "All alone, or in two's / The ones who really love you / Walk up and down / outside the wall." (Todos solos, o de a dos / Los que realmente te aman / Caminan de allá para acá / fuera del muro).

Roger Waters presenta a su banda, se despide, no sin antes saludar a los estudiantes y a la gente de Aysén (“The bleeding hearts and artists are with the students and people from Aysen”, creo que dijo, o algo así). Las luces se prenden y se acabó el show, mas la magia de ese espectáculo y el mensaje que dejó en cada uno de los 50 mil que estuvimos aquí no se acabará tan fácilmente.

Waters derribó su muro personal, y nos enseñó que los muros pueden ser derribados. Siempre habrá quienes intenten construir nuevos muros, y más grandes y fuertes, pero siempre tenemos que tener la convicción de que se pueden derribar. Tanto los muros personales, trancas, penas, desilusiones, problemas, etc… como los sociales. A derribar nuestros muros:

Tear down the wall!!!

The Wall Live in Chile! (Pt. 1)

Fecha: Viernes 02 de marzo de 2012
Hora: 21:30 hrs.
Lugar: Estadio Nacional de Santiago, Chile

Y aquí estamos de nuevo. Como tantas veces lo soñé, como nunca lo esperé, frente a una muralla de 14 metros de alto por 80 metros de largo, que va desde la tribuna Andes a Pacífico en el Estadio Nacional. El mismo estadio que ya ha recibido a Roger Waters en 2 oportunidades anteriores (el mismo en el que vi a Waters el 2002 y el 2007). El mismo estadio que ha visto dolor y muerte, alegrías y esperanza, ahora se prepara para el que, sin duda, debe ser el espectáculo más apoteósico que ha albergado en toda su historia.

Tal como el 2002, esta vez volvimos a cancha con mi gran amigo Gerardo. Claro que esta vez la sensación es distinta. La cancha está repleta, el público expectante. Las luces se apagan, son las 21:30 hrs. del viernes 02 de marzo de 2012,y a 10 años de la primera vez que vi a Roger Waters en vivo, vuelvo a escuchar los primeros acordes de ‘In the Flesh?’. Pero ahora es otra cosa, es The Wall en vivo, presentado por primera vez (en su historia) en un estadio abierto, con sonido cuadrafónico y una puesta en escena nunca antes vista. Fuegos artificiales, un sonido estruendoso, proyecciones a lo largo de la gran muralla y la banda en todo su esplendor nos dan la bienvenida al show, con un avión volando sobre nuestras cabezas antes de chocar contra el muro. Demoledor comienzo.

Le sigue ‘The thin ice’ y comenzamos a adentrarnos en el mundo interior de Roger Waters, en sus temores de infancia. La partida de su padre a la guerra en ‘Another brick in the wall, pt. 1’: “Daddy’s flown across the ocean / leaving just a memory" (Papá atravezó el oceano / dejando solo un recuerdo), las restrictivas normas del colegio, donde sólo se instruye para que los niños aprendan de memoria, matando todo atisbo de creatividad y lucidez por parte de los alumnos, lo que finalmente lleva a la rebelión estudiantil y al primer (o segundo o tercer) gran momento de la noche. “We don’t need no education” canta el estadio completo mientras un coro de niños hace lo suyo sobre el escenario desafiando al profesor-marioneta gigante que trata de asustarlos. Los niños llevan puesta una polera que dice “Fear builds walls” (el miedo construye murallas), y se hace inevitable la comparación con lo vivido el 2011 en Chile con el movimiento estudiantil. El miedo construye murallas y aquí estamos nosotros para derribarlas, para perder el miedo, eso nos dice Roger Waters en esta canción, y es ahí donde todo el disco, la película y este propio show dejan de ser el relato personal de un loco, para convertirse en algo general, social, universal. Eso demuestra la vigencia de esta obra maestra del rock.

Volvamos al show… Después de la catarsis de ‘Another brick in the wall pt. 2’ con el coro de niños y los solos de guitarra, Roger, sólo acompañado de su electroacústica canta una variación de ésta, donde la letra trata sobre Jean Charles de Menezes, un joven brasileño que fue asesinado por la policía británica en el metro el año 2005 al ser confundido por un terrorista. Heavy!

A continuación Roger saluda en español, dedica el show al gran Víctor Jara y a los torturados y asesinados en este estadio durante la dictadura militar (si, repita conmigo: Dictadura militar, no diga Gobierno militar) y el estadio se inunda de la calma, de la calidez de madre en ‘Mother’, canción que Waters canta “a duo” consigo mismo hace 30 años… Si, suena raro, pero es así: Mientras el viejo Roger toca la guitarra en vivo en el escenario y hace la segunda voz, un joven Roger aparece en pantalla, traído desde el pasado, desde un show del año ‘80 en Earls Court, para apoyar la voz de su propio cuerpo 30 años más tarde. Y el resultado es genial. En el escenario la muralla se empieza a cerrar de a poco, mientras aparece una marioneta gigante de la madre, detrás de la muralla “Ohh, baby, of course momma is gonna help build the wall” (Ohh, bebé, por supuesto que mami te ayudará a construir la muralla). Mención aparte merece el momento en que Roger canta: "Mother should I trust the Government?" (Mami, ¿debería confiar en el Gobierno?) donde se proyecta una gran frase en inglés ("No fucking way") a un costado de la muralla y su traducción al español de Chile en el otro costado: "Ni cagando". ¡Notable!

Suena ‘Goodbye blue sky’ y en la muralla se proyectan aviones que dejan caer símbolos de distintas religiones (cruz cristiana, luna musulmana, estrella de David judía) así como de grandes empresas (el capitalismo como otra religión más: Shell, Mercedes Benz). La guerra siempre ha sido por motivos religiosos o económicos.

Con ‘Empty spaces’ y ‘What shall we do now?’ la muralla se cierra cada vez más, dejando sólo algunos espacios por donde se puede ver parte de la banda y al propio Roger. Le sigue la lujuria juvenil (‘Young lust’) con sugerentes imágenes proyectadas. Que delicia escuchar ese tema en vivo, creo que fue uno de los puntos más altos, para mí al menos.

Con ‘One of my turns’ comienza la última parte de la primera mitad del show. La parte dedicada a su mujer, y su separación, lo que termina por cerrar completamente la muralla justo después que Waters termina de cantar ‘Goodbye cruel world’ por el único espacio abierto que quedaba. La muralla se ha cerrado y comienza un intermedio de 15 minutos.

Continúa en http://didas1980.blogspot.com/2012/03/wall-live-in-chile-pt-2.html

viernes, 30 de diciembre de 2011

2011: El año de Alonso

Se acaba el 2011 y se me ocurre hacer mi clásico balance de fin de año. Y pasaron hartas cosas, pero sin duda este año quedará marcado en mi vida (y en la de mi familia) como el año en que nació mi primer hijo, Alonso.

El año empezó con la Moni embarazada y ambos expectantes. Nos habíamos ido a vivir a la casa de la suegra, en La Reina, en noviembre del año pasado. Nos propusimos vivir ahí hasta el fin de este año, y lo logramos, ya que en enero de 2012 nos mudamos, de nuevo solos. No, nunca más solos, desde ahora y para siempre con nuestro hijo.

La guata crecía y crecía, y las ansias por conocerlo crecían más y más. Mientras, Paul McCartney anunció show en Santiago y en mayo llegó su Up and Coming Tour (si, el mismo que sólo meses antes había visto en Buenos Aires). Lo disfruté de otra manera esta vez. En cancha, disfrutando y gozando cada canción, y pensando que cuando el Alonso sea grande y escuche a The Beatles yo le contaré que estuve allí, en el Estadio Nacional cuando uno de Los Beatles vino a Chile. Meses más tarde mi alegría sería doble cuando en el Movistar Arena vi en vivo a Ringo Starr, el otro Beatle con vida (con vida terrenal, ya que John y George viven en nuestros corazones y oídos). Ver a 2 beatles el mismo año es un hito que no esperaba ni el más optimista de los beatlemaníacos. Hello goodbye, Yesterday, Yellow Submarine, Boys, A day in the life, son solo algunas de las canciones de The Beatles que este año vi interpretadas por Paul y Ringo en vivo… ¡¡¡Inolvidable!!!

En junio llegó el momento. Mientras el Liceo Barros Borgoño era “tomado” por sus alumnos y las típicas protestas estudiantiles de cada año se empezaban a convertir en el movimiento social más grande de los últimos tiempos en Chile, a unas cuantas cuadras de allí, nacía Alonso Ignacio. Pesó tres kilos doscientos y midió 49 centímetros. La emoción de verlo nacer es indescriptible. Poder compartir ese momento con mi señora es algo que no olvidaré jamás. Ese primer llanto, esos ojitos que me buscaban cuando le hablé, fue fantástico, mágico. Y desde ese minuto en adelante todo ha sido así: Llegar a la casa del trabajo y que esa pequeña criatura te esté esperando, que se alegre al oír tu voz y que quiera estar en tus brazos es algo que nunca imaginé. Creo que soy feliz. Feliz por mi familia, por mi señora y por mi pequeño, que ya tiene seis meses. Feliz porque todo se me olvida cuando estoy con ellos. No importa la pega, ni el pésimo desempeño de Colo Colo, ni la obsecuencia de este Gobierno, ni los fantásticos artistas y bandas que vinieron y que no pude ir a ver por falta de tiempo y sobretodo, plata. Todo se soluciona con la sonrisa de Alonso. Todo.

El invierno fue algo intenso, con Alonso con algún resfriado por ahí, con nosotros aprendiendo rápidamente a ser padres, cultivando la paciencia, aprendiendo a mudar, a sacar chanchos, a dar la mamadera. Mientras, miles de jóvenes en las calles pedían una educación pública gratuita, con marchas históricas, con una muy baja aprobación del presidente ( 27% en las encuestas), con los políticos (de la derecha y de la Concertación) sin saber qué hacer ante esta ola de chilenos y chilenas que se levantaban y hacían sonar sus cacerolas (como en los viejos tiempos) para demostrar su apoyo a la causa estudiantil y su rechazo a las políticas públicas instauradas en dictadura y consagradas en la democracia de la Concerta. El modelo político-económico-social hace agua tanto en Chile como en el mundo. En Europa llega la crisis, en los países árabes llega la “primavera árabe” que desde principios de año ha visto a millares de personas en las calles de Egipto, Libia, Siria, Túnez, Yemen, etc. Los dictadores del mundo árabe tiemblan ante el poder de la gente que, gracias a Facebook y otras redes sociales, lograron unirse y luchar por sus derechos. Y luchar no solo alzando la voz ni saliendo a la calle, sino que muchas veces con el fusil al hombro y haciendo frente a la brutal represión policiaca y militar. En Europa los españoles, indignados, se toman una plaza y comienza un movimiento pacífico que demanda más humanidad, más equidad y mejores oportunidades para todos. En poco tiempo el movimiento se expande por el resto de Europa y cruza el Atlántico, y así, de pronto los gringos van y ocupan Wall Street.

Este fue sin duda el año de los manifestantes, de la gente que, indignada, salió a las calles a pedir lo que siempre le prometieron y nunca llegó. Aquí en Chile la líder del movimiento, Camila Vallejo, se convirtió en una figura relevante, la persona del año para muchos (incluyéndome, claro está, y para los lectores del diario inglés The Guardian también). Me gusta y le veo un muy buen futuro, es inteligente, con ideas claras, sencilla, y más encima, linda.

Mientras se aprueban proyectos hidroeléctricos en la Patagonia chilena, con miles protestando y exigiendo mayor desarrollo en energías limpias, nuestro Alonso va creciendo cada día más. Ya a los 3 meses parece un bebé de 5. Muy despierto, y alegre. Le gusta la música, y cuando toco la guitarra se queda tranquilo escuchando, me mira, sonríe, me da la sensación que está bien, feliz, satisfecho. Imagino que confía en mí. No lo puedo defraudar, no puedo quedarme sentado esperando que, de la nada, surjan los cambios que se requieren para hacer de ésta una mejor sociedad para él y para todos nuestros niños y niñas. Hay que hacer algo. No quiero que mi hijo crezca y que las únicas imágenes que tenga de la Patagonia chilena sean de archivo. No quiero que se endeude para estudiar. No quiero que viva desilusionado y amargado.

Septiembre fue mucho más reposado que años anteriores. Más casero, pasé de servir combinados a preparar mamaderas, cambiamos los pañuelos y las cuecas por los pañales y los llantos, jajaja! No, no fue nada de terrible. Se pasó bien, con harto asado, cueca, guitarreo y huifa, como diría Tito Fernandez, pero en un ambiente claramente más “familiar”!!!

El último trimestre del año comenzó con el bautizo. Algo sencillo, con la familia, algunos amigos. La comadre Sonia y el compadre Mito. Un proceso bonito, con charlas bien desarrolladas y con harto amor y entusiasmo por parte de todos. Alonso fue bautizado en la misma parroquia donde nos casamos con la Mona. Espero que crezca con un concepto nuevo de Iglesia, y no con la Iglesia que se hizo la lesa con lo de Karadima hasta el último minuto.

Y así llegamos a fin de año. El Alonso cumplió 6 meses. En el consultorio dicen que está super bien cuidado y que tiene que empezar a comer. Y el chiquillo resultó tener el diente largo, parece, porque disfruta con la comida, oiga, pero que da gusto verlo, jajaja! Yo estoy un año más viejo. En Chile el congreso aprueba el voto voluntario y la inscripción automática, lo que no me convence mucho (soy de la idea de tener inscripción automática y voto obligatorio – deberes y derechos, ley pareja no es dura-), pero al parecer los chilenos, una vez más, nos comemos enterita la papa que nos sirven los mismos de siempre.

Este año hubo de todo. Se destapó el escándalo La Polar, donde los ejecutivos de esa multitienda estafaban a la gente (no me consta que las otras multitiendas no lo hagan – que sea legal no significa que sea ético y/o moral, eso lo tengo más que claro, sobretodo acá en nuestro país-), se descubrió la colusión de los pollos y ahora se investiga una posible colusión entre los supermercados. Ninguna novedad. Como tampoco es novedad la gigantesca suma de dinero que obtiene como utilidades las AFPs e Isapres. Pero volvemos a caer redonditos, como el Alonso con cualquier cosa que brille y suene. Se cayó un avión en Juan Fernandez, y murió Felipe Camiroaga. Aun hay cuerpos que no aparecen. También murieron este año el gran Facundo Cabral (fue asesinado) y el poeta Gonzalo Rojas. Murió Amy Winehouse y se unió al grupo de los 27 (músicos que murieron a esa edad, como Kurt Kobain, Jimi Hendrix y Brian Jones entre otros).

En fin, termina el año. Año nuevo, casa nueva: en enero nos movemos al Centro de Santiago, back to the roots…

Feliz Año Nuevo y espero de todo corazón que el 2012 sea el fin... el fin del letargo, el fin de las quejas, el fin de las desilusiones. Y que sea el comienzo de una nueva esperanza, de nuevas ilusiones y de una sociedad más igualitaria, humana, y sencilla...

Estimados y estimadas… Salud por eso!

jueves, 12 de mayo de 2011

Up and Coming Tour Setlist - Santiago de Chile 11/05/2011

El setlist que presentó Sir Paul en Chile varía muy poco respecto al que presentó el 11 de noviembre de 2010 en River Plate. En particular, en Argentina tocó 3 temas que acá no tocó y que no reemplazó ( Bluebird, Highway y My love) y partió el show con Magical Mystery Tour, mientras que en Santiago (al igual que en Lima 2 días antes) lo hizo con Hello Goodbye.

Tocando una variedad de instrumentos, desde el clásico bajo Hofner hasta el piano, pasando por guitarras eléctricas, ukelele y mandolina, Paul McCartney nos entregó toda su música en 2 horas y media de actuación soberbia, con canciones que tratan de resumir sus más de 40 años de trayectoria, desde All my loving (1963), de la primera época de The Beatles, hasta Sing the Changes (2008), de su última producción como parte del proyecto The Fireman, pasando por éxitos de Wings y de su carrera solista. No recuerdo haber visto a otro artista presentar más de 40 años de éxitos y de canciones memorables.

A continuación presento el setlist con el año original de la canción y el instrumento que McCartney tocó en el escenario del Nacional. Espero que esto ayude a recordar y revivir esos momentos. Enjoy!

1. Hello Goodbye (1968) – Bajo Hofner

2. Jet (1973) – Bajo Hofner

3. All my loving (1963) – Bajo Hofner

4. Letting go (1975) – Bajo Hofner

5. Drive my car (1965) – Bajo Hofner

6. Sing the changes (2008) – Bajo Hofner

7. Let me roll it (1973) – Guitarra eléctrica Les Paul

8. The long and winding road (1968) – Piano

9. Nineteen hundred and eighty five (1973) – Piano

10. Let ‘em in (1976) – Piano

11. I’ve just seen a face (1965) – Guitarra acústica

12. And I love her (1964) - Guitarra acústica

13. Blackbird (1968) - Guitarra acústica (solo)

14. Here today (1982) - Guitarra acústica (solo)

15. Dance tonight (2007) – Mandolina

16. Mrs. Vandebilt (1973) – Guitarra acústica

17. Eleonor Rigby (1966) - Guitarra acústica

18. Something (1969)- Ukelele y guitarra acústica

19. Band on the run (1973) – Bajo Hofner

20. Ob-La-Di, Ob-La-Da (1968) – Bajo Hofner

21. Back in the U.S.S.R. (1968) – Bajo Hofner

22. I’ve got a feeling (1970) – Guitarra eléctrica Les Paul

23. Paperback writer (1966) – Guitarra eléctrica Epihone Casino (la misma que usó en la grabación original)

24. A day in the life / Give peace a chance (1967 / 1969) – Bajo Hofner

25. Let it be (1970) - Piano

26. Live and let die (1973) – Piano

27. Hey Jude (1968) - Piano

Primer bis:

28. Day tripper (1965) – Bajo Hofner

29. Lady Madonna (1968) – Piano de pared

30. Get back (1970) - Bajo Hofner

Segundo bis:

31. Yesterday (1965) – Guitarra acústica

32. Helter Skelter (1968) - Bajo Hofner

33. Sgt. Pepper’s lonely hearts club band (reprise) / The end (1967 / 1969) – Guitarra eléctrica Les Paul

One sweet dream came true today: Paul McCartney en Chile

Día: 11 de mayo de 2011
Hora: 21 hrs.
Lugar: Estadio Nacional de Santiago

Aquí estamos de nuevo. Justo seis meses después de haberlo visto por primera vez en vivo (en Argentina el pasado 11 de noviembre) me encamino nuevamente a mi encuentro con Sir Paul, uno de los cuatro de Liverpool. Esta vez el ambiente era distinto, al menos mi predisposición era distinta.
'Magical Mystery Tour' escuchado en vinilo y cerveza en mano hicimos la previa en la casa de Mauricio, un compadre re buena onda, amigo de mi gran amigo Gerardo. De ahí, al estadio caminando (10 minutos aprox.) Cerca de las 20 hrs. ya estábamos en cancha, entre la torre con parlantes y la tribuna Pacífico (ahí poh!). Un DJ (Chris Holmes) "calentaba" motores con versiones bailables (algunas incluso en español, en versión salsa) de Macca y de The Beatles (hasta por ahí sonó Quieren dinero, de Los Prisioneros. Una buena sorpresa).
A las 21 hrs. en punto aparece el maestro: Traje negro, bajo Hofner, una pequeña intro musical y damos paso a Hello Goodbye ¡Notable! O sea, -no podís partir un show con 'Hello goodbye' poh loco!- Bueno, Sir Paul puede hacerlo. Luego siguió Jet, un clásico de sus presentaciones en vivo, con toda la fuerza de su tradicional bajo. Con All my loving la gente se volvió loca. Luego, le siguió un setlist que varió muy poco de lo presentado seis meses atrás en Buenos Aires. Al piano interpreta The long and winding road y Nineteen hundred eighty five.
Con I've just seen a face, una de mis preferidas del repertorio Macca en The Beatles, comienza la parte "folk", más íntima, del concierto. La que llega a su cúspide con Here today, tema que escribiera poco después del asesinato de John Lennon, y pasando por Blackbird, sólo acompañado con su guitarra. Él y su guitarra acústica en medio del escenario y 50 mil almas coreando sutilmente la letra, como si nadie quisiera molestar con su canto la sencilla interpretación que se estaba ejecutando en el escenario. Como si todos quisiéramos ser parte de esa canción sin perturbar su belleza.
Con Something vino otro momento sublime: Paul y su ukelele, al principio, en una versión casi infantil del temazo de Harrison, para luego dar paso a toda la banda en una interpretación fenomenal. Volví a emocionarme. Después de esto comenté que ya me sentía pagado, las 40 lucas de la entrada ya estaban más que compensadas y todo lo que viniese de aquí en adelante lo tomaría como "yapa". ¡Y vaya qué "yapa"!
Se vino una "avalancha de éxitos" que comenzó con Band on the run, de su época Wings, y le siguieron una batería de éxitos Beatles, desde la inocente historia de amor en Ob-La-Di, Ob-La-Da hasta las rockeras I've got a feeling y Paperback writer (donde toca la misma Epiphone Casino con que grabó la canción, por allá por el '66), dando paso con esto a los himnos A day in the life - Give peace a chance (de John Lennon) con todo el público haciendo el símbolo de la paz con sus manos, y Let it be. No comments!
Con Live and let die el estadio se llenó de rock y el escenario de pirotecnia, y con Hey Jude todos cantamos y cantamos y cantamos...
Con su primer bis, McCartney tocó el bajo en Day tripper, el piano psicodélico en Lady madonna, y otra vez el Hofner en Get back. -Do you wanna get back?! Yeah?! Me too! nos decía en ese segundo en que se acaba la canción y vuelve de nuevo (la versión del single, no la del álbum).
Segundo bis, sale con una bandera chilena, se despacha Yesterday, con todo, en verdad todo el estadio cantando (por algo es la canción popular más versionada), Helter Skelter, con toda la potencia y actitud de un chiquillo de 20, y el "grand finale" con Sgt Pepper's Lonely Hearts Club Band (reprise) - The End, con el correspondiente solo de batería de Abe Laboriel Jr. y el solo a 3 guitarras de Andy, Rusty y Paul. Un final digno del más grande. Dos horas y media ( o un poquito más) de la mejor música que el siglo XX y XXI nos entregó. Dos horas y media de entrega, virtuosismo, calidad humana, musical y profesional, simpatía y carisma (saludando en español, utilizando expresiones muy chilenas como "¿Como están chiquillos?" y "Ustedes son bacanes". E incluso cantando con el público Oh sole mío y "Llegó la hora de decir adiós, decir adiós")
McCartney es un crá. Sólo queda decir: Gracias Paul! Gracias por haber vuelto a Chile. Gracias por haberle dado la oportunidad a mi madre de ver tu show, a mi hermano de disfrutar de este espectáculo, gracias por todas las emociones y por todos los momentos vividos.
Gracias por tu música.