Esta
es la segunda entrega de este recuento que me animé a armar a raíz de los 70
años del gran Paul McCartney.jueves, 12 de julio de 2012
Part II: Wings Era - Felices 70 años Paul: Una canción por álbum
Esta
es la segunda entrega de este recuento que me animé a armar a raíz de los 70
años del gran Paul McCartney.martes, 10 de julio de 2012
Felices 70 años Paul: Una canción por álbum - Part I: Beatles era
Aparte de los LP originales, el año 1988 la EMI editó un disco doble llamado Past Masters, el que incluye aquellas canciones que salieron al mercado como singles (o sea, discos chicos de 45 rpm que contenían 2 canciones, una por cada lado) y que no fueron incluídas en los LP originales de la banda. De ese disco doble elegí dos grandes canciones de Paul:
Paperback writer
(single de Junio de 1966 - Incluido en Past Masters)
Un clásico rock con los ingredientes característicos de The Beatles. Una letra que sale de los cánones amorosos, y se centra en la vida de un escritor de novelas da papel roneo), un riff de guitarra mundialmente reconocible, un juego de voces muy bien logrado, y la potencia típica de los 4 de Liverpool. Cuando alguien le pregunte por qué le gustan Los Beatles, hágalo escuchar esta canción!
Lady Madonna
(single de Marzo de 1968 - Incluido en Past Masters)
Otro imperdible de los shows en vivo de McCartney, la canción tiene un swing fabuloso, un piano exquisito. El saxo es otro gran aporte a la canción. El coro, en fin. Musicalmente hablando, es una gran canción. Por otro parte la letra trata sobre esta mujer de clase obrera que tiene que alimentar a sus hijos y hacer malabares para llegar a fin de mes. Una realidad de ayer y hoy. Una de las mejores piezas de Paul.
martes, 6 de marzo de 2012
The Wall Live in Chile! (Pt. 2)
(Viene de http://didas1980.blogspot.com/2012/03/wall-live-in-chile-pt-1.html )
Luego del intermedio de 15 o 20 minutos (no tomé el tiempo) que nos dio espacio justo para ir al baño y luchar por un par de bebidas, se escucha una voz en off que nos invita a “tomar asiento” para la segunda parte del show. Invitación que fue recibida con una risotada por parte de la audiencia en cancha, pero que nos sirvió para apurarnos y buscar ubicación para lo que se venía. Y lo que se venía era bueno.
Se apagan las luces y suenan los primeros acordes de ‘Hey you’ con Roger Waters cantando detrás de la muralla. Sin proyecciones sobre ésta, lo único que se ve son los ladrillos y se escucha la voz desgarradora de Waters “Hey you, don’t tell me there’s no hope at all / Together we stand, divided we fall” (Hey tu, no me digas que ya no hay esperanzas / Juntos nos sostenemos, divididos nos caemos). Una de las grandes líneas de esta obra.
‘Is there anybody out there?’ (¿Hay alguien allí?) nos pregunta Roger y la guitarra que toca ese tema instrumental se puede ver a través de un ladrillo que se abre. Pegadito se abre otro pedazo de pared (en realidad se despliega) y nos muestra un living, con una tele, una lámpara y Roger en el sofá canta ‘Nobody home’. ‘Vera’ y ‘Bring the boys back home’ me recordaron el show del 2007 y nos prepararon mental, física y anímicamente para lo que se vendría: ‘Comfortably numb’.
“Hello, is there anybody in there?” canta Roger delante de la pared, solo, con el micrófono en una mano. Se ve minúsculo ante ese imponente muro, donde aparece de pronto Robbie Wykoff cantando la clásica parte que originalmente canta David Gilmour, allá arriba, sobre la muralla de 14 mts. de alto. Luego aparece Dave Kilminster en otro extremo del muro tocando el solo de guitarra. Qué momento, qué sensación. Es sin duda un espectáculo para los oídos y la vista. Un sinfín de emociones que mi cuerpo no sabe cómo expresar: reír, llorar, gritar, cantar. Saco algunas fotos para capturar esas imágenes que quedarán para siempre en mi memoria. Todo esto acompañado de proyecciones sobre el muro gigante… ufff!
Con esto comienza la última parte del espectáculo, en ‘The show must go on’ el coro aparece delante del muro, y lo mismo sucede con el resto de la banda para interpretar ‘In the flesh’, con toda la simbología Floydiana, el chancho volador (esta vez de negro, con colmillos y frases escritas por todo su cuerpo, del tipo: “Quien muere de hambre muere asesinado”; “Todo estará bien, sólo sigue consumiendo”), el logo con los martillos cruzados, soldados de riguroso negro y Roger Waters con abrigo negro, anteojos oscuros y una pinta de fascista que da miedo!!! Todo esto concluye con Roger sosteniendo una ametralladora y disparando a la multitud (“If I had my way, I’d have all of you shot!” – ¡Si fuera por mi, los mataría a todos de un balazo!).
Al finalizar, Waters pregunta si hay algún paranoico en la audiencia, y le dedica ‘Run like hell’. Otro gran momento de la noche, con toda la carne a la parrilla, con proyecciones alucinantes, con un ruido ensordecedor, con todo el peso de The Wall en las espaldas. Imágenes de totalitarismo que continúan con ‘Waiting for the worms’, con la clásica marcha de los martillos a lo largo de la pared.
Finalmente llega el juicio ('The trial'). Se proyectan las imágenes animadas de la película, con el juez, el abogado, la madre sobreprotectora, el profesor de escuela, la mujer que lo abandonó y la sentencia del juez: “I sentence you to be expose before your peers. Tear down the wall!” (Te sentencio a exponerte ante tus pares. ¡Derriben la pared!)
Y el muro se derrumba!!! Ante nuestros ojos caen los ladrillos y desde ahí vuelven a aparecer los músicos para tocar ‘Outside the wall’. Roger Waters toca trompeta y luego canta junto al coro las últimas líneas de su magistral obra: "All alone, or in two's / The ones who really love you / Walk up and down / outside the wall." (Todos solos, o de a dos / Los que realmente te aman / Caminan de allá para acá / fuera del muro).
Roger Waters presenta a su banda, se despide, no sin antes saludar a los estudiantes y a la gente de Aysén (“The bleeding hearts and artists are with the students and people from Aysen”, creo que dijo, o algo así). Las luces se prenden y se acabó el show, mas la magia de ese espectáculo y el mensaje que dejó en cada uno de los 50 mil que estuvimos aquí no se acabará tan fácilmente.
Waters derribó su muro personal, y nos enseñó que los muros pueden ser derribados. Siempre habrá quienes intenten construir nuevos muros, y más grandes y fuertes, pero siempre tenemos que tener la convicción de que se pueden derribar. Tanto los muros personales, trancas, penas, desilusiones, problemas, etc… como los sociales. A derribar nuestros muros:
Tear down the wall!!!
The Wall Live in Chile! (Pt. 1)
Y aquí estamos de nuevo. Como tantas veces lo soñé, como nunca lo esperé, frente a una muralla de 14 metros de alto por 80 metros de largo, que va desde la tribuna Andes a Pacífico en el Estadio Nacional. El mismo estadio que ya ha recibido a Roger Waters en 2 oportunidades anteriores (el mismo en el que vi a Waters el 2002 y el 2007). El mismo estadio que ha visto dolor y muerte, alegrías y esperanza, ahora se prepara para el que, sin duda, debe ser el espectáculo más apoteósico que ha albergado en toda su historia.
Tal como el 2002, esta vez volvimos a cancha con mi gran amigo Gerardo. Claro que esta vez la sensación es distinta. La cancha está repleta, el público expectante. Las luces se apagan, son las 21:30 hrs. del viernes 02 de marzo de 2012,y a 10 años de la primera vez que vi a Roger Waters en vivo, vuelvo a escuchar los primeros acordes de ‘In the Flesh?’. Pero ahora es otra cosa, es The Wall en vivo, presentado por primera vez (en su historia) en un estadio abierto, con sonido cuadrafónico y una puesta en escena nunca antes vista. Fuegos artificiales, un sonido estruendoso, proyecciones a lo largo de la gran muralla y la banda en todo su esplendor nos dan la bienvenida al show, con un avión volando sobre nuestras cabezas antes de chocar contra el muro. Demoledor comienzo.
Le sigue ‘The thin ice’ y comenzamos a adentrarnos en el mundo interior de Roger Waters, en sus temores de infancia. La partida de su padre a la guerra en ‘Another brick in the wall, pt. 1’: “Daddy’s flown across the ocean / leaving just a memory" (Papá atravezó el oceano / dejando solo un recuerdo), las restrictivas normas del colegio, donde sólo se instruye para que los niños aprendan de memoria, matando todo atisbo de creatividad y lucidez por parte de los alumnos, lo que finalmente lleva a la rebelión estudiantil y al primer (o segundo o tercer) gran momento de la noche. “We don’t need no education” canta el estadio completo mientras un coro de niños hace lo suyo sobre el escenario desafiando al profesor-marioneta gigante que trata de asustarlos. Los niños llevan puesta una polera que dice “Fear builds walls” (el miedo construye murallas), y se hace inevitable la comparación con lo vivido el 2011 en Chile con el movimiento estudiantil. El miedo construye murallas y aquí estamos nosotros para derribarlas, para perder el miedo, eso nos dice Roger Waters en esta canción, y es ahí donde todo el disco, la película y este propio show dejan de ser el relato personal de un loco, para convertirse en algo general, social, universal. Eso demuestra la vigencia de esta obra maestra del rock.
Volvamos al show… Después de la catarsis de ‘Another brick in the wall pt. 2’ con el coro de niños y los solos de guitarra, Roger, sólo acompañado de su electroacústica canta una variación de ésta, donde la letra trata sobre Jean Charles de Menezes, un joven brasileño que fue asesinado por la policía británica en el metro el año 2005 al ser confundido por un terrorista. Heavy!
A continuación Roger saluda en español, dedica el show al gran Víctor Jara y a los torturados y asesinados en este estadio durante la dictadura militar (si, repita conmigo: Dictadura militar, no diga Gobierno militar) y el estadio se inunda de la calma, de la calidez de madre en ‘Mother’, canción que Waters canta “a duo” consigo mismo hace 30 años… Si, suena raro, pero es así: Mientras el viejo Roger toca la guitarra en vivo en el escenario y hace la segunda voz, un joven Roger aparece en pantalla, traído desde el pasado, desde un show del año ‘80 en Earls Court, para apoyar la voz de su propio cuerpo 30 años más tarde. Y el resultado es genial. En el escenario la muralla se empieza a cerrar de a poco, mientras aparece una marioneta gigante de la madre, detrás de la muralla “Ohh, baby, of course momma is gonna help build the wall” (Ohh, bebé, por supuesto que mami te ayudará a construir la muralla). Mención aparte merece el momento en que Roger canta: "Mother should I trust the Government?" (Mami, ¿debería confiar en el Gobierno?) donde se proyecta una gran frase en inglés ("No fucking way") a un costado de la muralla y su traducción al español de Chile en el otro costado: "Ni cagando". ¡Notable!
Suena ‘Goodbye blue sky’ y en la muralla se proyectan aviones que dejan caer símbolos de distintas religiones (cruz cristiana, luna musulmana, estrella de David judía) así como de grandes empresas (el capitalismo como otra religión más: Shell, Mercedes Benz). La guerra siempre ha sido por motivos religiosos o económicos.
Con ‘Empty spaces’ y ‘What shall we do now?’ la muralla se cierra cada vez más, dejando sólo algunos espacios por donde se puede ver parte de la banda y al propio Roger. Le sigue la lujuria juvenil (‘Young lust’) con sugerentes imágenes proyectadas. Que delicia escuchar ese tema en vivo, creo que fue uno de los puntos más altos, para mí al menos.
Con ‘One of my turns’ comienza la última parte de la primera mitad del show. La parte dedicada a su mujer, y su separación, lo que termina por cerrar completamente la muralla justo después que Waters termina de cantar ‘Goodbye cruel world’ por el único espacio abierto que quedaba. La muralla se ha cerrado y comienza un intermedio de 15 minutos.
Continúa en http://didas1980.blogspot.com/2012/03/wall-live-in-chile-pt-2.html
viernes, 30 de diciembre de 2011
2011: El año de Alonso
Se acaba el 2011 y se me ocurre hacer mi clásico balance de fin de año. Y pasaron hartas cosas, pero sin duda este año quedará marcado en mi vida (y en la de mi familia) como el año en que nació mi primer hijo, Alonso.
El año empezó con la Moni embarazada y ambos expectantes. Nos habíamos ido a vivir a la casa de la suegra, en La Reina, en noviembre del año pasado. Nos propusimos vivir ahí hasta el fin de este año, y lo logramos, ya que en enero de 2012 nos mudamos, de nuevo solos. No, nunca más solos, desde ahora y para siempre con nuestro hijo.
La guata crecía y crecía, y las ansias por conocerlo crecían más y más. Mientras, Paul McCartney anunció show en Santiago y en mayo llegó su Up and Coming Tour (si, el mismo que sólo meses antes había visto en Buenos Aires). Lo disfruté de otra manera esta vez. En cancha, disfrutando y gozando cada canción, y pensando que cuando el Alonso sea grande y escuche a The Beatles yo le contaré que estuve allí, en el Estadio Nacional cuando uno de Los Beatles vino a Chile. Meses más tarde mi alegría sería doble cuando en el Movistar Arena vi en vivo a Ringo Starr, el otro Beatle con vida (con vida terrenal, ya que John y George viven en nuestros corazones y oídos). Ver a 2 beatles el mismo año es un hito que no esperaba ni el más optimista de los beatlemaníacos. Hello goodbye, Yesterday, Yellow Submarine, Boys, A day in the life, son solo algunas de las canciones de The Beatles que este año vi interpretadas por Paul y Ringo en vivo… ¡¡¡Inolvidable!!!
En junio llegó el momento. Mientras el Liceo Barros Borgoño era “tomado” por sus alumnos y las típicas protestas estudiantiles de cada año se empezaban a convertir en el movimiento social más grande de los últimos tiempos en Chile, a unas cuantas cuadras de allí, nacía Alonso Ignacio. Pesó tres kilos doscientos y midió 49 centímetros. La emoción de verlo nacer es indescriptible. Poder compartir ese momento con mi señora es algo que no olvidaré jamás. Ese primer llanto, esos ojitos que me buscaban cuando le hablé, fue fantástico, mágico. Y desde ese minuto en adelante todo ha sido así: Llegar a la casa del trabajo y que esa pequeña criatura te esté esperando, que se alegre al oír tu voz y que quiera estar en tus brazos es algo que nunca imaginé. Creo que soy feliz. Feliz por mi familia, por mi señora y por mi pequeño, que ya tiene seis meses. Feliz porque todo se me olvida cuando estoy con ellos. No importa la pega, ni el pésimo desempeño de Colo Colo, ni la obsecuencia de este Gobierno, ni los fantásticos artistas y bandas que vinieron y que no pude ir a ver por falta de tiempo y sobretodo, plata. Todo se soluciona con la sonrisa de Alonso. Todo.
El invierno fue algo intenso, con Alonso con algún resfriado por ahí, con nosotros aprendiendo rápidamente a ser padres, cultivando la paciencia, aprendiendo a mudar, a sacar chanchos, a dar la mamadera. Mientras, miles de jóvenes en las calles pedían una educación pública gratuita, con marchas históricas, con una muy baja aprobación del presidente ( 27% en las encuestas), con los políticos (de la derecha y de la Concertación) sin saber qué hacer ante esta ola de chilenos y chilenas que se levantaban y hacían sonar sus cacerolas (como en los viejos tiempos) para demostrar su apoyo a la causa estudiantil y su rechazo a las políticas públicas instauradas en dictadura y consagradas en la democracia de la Concerta. El modelo político-económico-social hace agua tanto en Chile como en el mundo. En Europa llega la crisis, en los países árabes llega la “primavera árabe” que desde principios de año ha visto a millares de personas en las calles de Egipto, Libia, Siria, Túnez, Yemen, etc. Los dictadores del mundo árabe tiemblan ante el poder de la gente que, gracias a Facebook y otras redes sociales, lograron unirse y luchar por sus derechos. Y luchar no solo alzando la voz ni saliendo a la calle, sino que muchas veces con el fusil al hombro y haciendo frente a la brutal represión policiaca y militar. En Europa los españoles, indignados, se toman una plaza y comienza un movimiento pacífico que demanda más humanidad, más equidad y mejores oportunidades para todos. En poco tiempo el movimiento se expande por el resto de Europa y cruza el Atlántico, y así, de pronto los gringos van y ocupan Wall Street.
Este fue sin duda el año de los manifestantes, de la gente que, indignada, salió a las calles a pedir lo que siempre le prometieron y nunca llegó. Aquí en Chile la líder del movimiento, Camila Vallejo, se convirtió en una figura relevante, la persona del año para muchos (incluyéndome, claro está, y para los lectores del diario inglés The Guardian también). Me gusta y le veo un muy buen futuro, es inteligente, con ideas claras, sencilla, y más encima, linda.
Mientras se aprueban proyectos hidroeléctricos en la Patagonia chilena, con miles protestando y exigiendo mayor desarrollo en energías limpias, nuestro Alonso va creciendo cada día más. Ya a los 3 meses parece un bebé de 5. Muy despierto, y alegre. Le gusta la música, y cuando toco la guitarra se queda tranquilo escuchando, me mira, sonríe, me da la sensación que está bien, feliz, satisfecho. Imagino que confía en mí. No lo puedo defraudar, no puedo quedarme sentado esperando que, de la nada, surjan los cambios que se requieren para hacer de ésta una mejor sociedad para él y para todos nuestros niños y niñas. Hay que hacer algo. No quiero que mi hijo crezca y que las únicas imágenes que tenga de la Patagonia chilena sean de archivo. No quiero que se endeude para estudiar. No quiero que viva desilusionado y amargado.
Septiembre fue mucho más reposado que años anteriores. Más casero, pasé de servir combinados a preparar mamaderas, cambiamos los pañuelos y las cuecas por los pañales y los llantos, jajaja! No, no fue nada de terrible. Se pasó bien, con harto asado, cueca, guitarreo y huifa, como diría Tito Fernandez, pero en un ambiente claramente más “familiar”!!!
El último trimestre del año comenzó con el bautizo. Algo sencillo, con la familia, algunos amigos. La comadre Sonia y el compadre Mito. Un proceso bonito, con charlas bien desarrolladas y con harto amor y entusiasmo por parte de todos. Alonso fue bautizado en la misma parroquia donde nos casamos con la Mona. Espero que crezca con un concepto nuevo de Iglesia, y no con la Iglesia que se hizo la lesa con lo de Karadima hasta el último minuto.
Y así llegamos a fin de año. El Alonso cumplió 6 meses. En el consultorio dicen que está super bien cuidado y que tiene que empezar a comer. Y el chiquillo resultó tener el diente largo, parece, porque disfruta con la comida, oiga, pero que da gusto verlo, jajaja! Yo estoy un año más viejo. En Chile el congreso aprueba el voto voluntario y la inscripción automática, lo que no me convence mucho (soy de la idea de tener inscripción automática y voto obligatorio – deberes y derechos, ley pareja no es dura-), pero al parecer los chilenos, una vez más, nos comemos enterita la papa que nos sirven los mismos de siempre.
Este año hubo de todo. Se destapó el escándalo La Polar, donde los ejecutivos de esa multitienda estafaban a la gente (no me consta que las otras multitiendas no lo hagan – que sea legal no significa que sea ético y/o moral, eso lo tengo más que claro, sobretodo acá en nuestro país-), se descubrió la colusión de los pollos y ahora se investiga una posible colusión entre los supermercados. Ninguna novedad. Como tampoco es novedad la gigantesca suma de dinero que obtiene como utilidades las AFPs e Isapres. Pero volvemos a caer redonditos, como el Alonso con cualquier cosa que brille y suene. Se cayó un avión en Juan Fernandez, y murió Felipe Camiroaga. Aun hay cuerpos que no aparecen. También murieron este año el gran Facundo Cabral (fue asesinado) y el poeta Gonzalo Rojas. Murió Amy Winehouse y se unió al grupo de los 27 (músicos que murieron a esa edad, como Kurt Kobain, Jimi Hendrix y Brian Jones entre otros).
En fin, termina el año. Año nuevo, casa nueva: en enero nos movemos al Centro de Santiago, back to the roots…
Feliz Año Nuevo y espero de todo corazón que el 2012 sea el fin... el fin del letargo, el fin de las quejas, el fin de las desilusiones. Y que sea el comienzo de una nueva esperanza, de nuevas ilusiones y de una sociedad más igualitaria, humana, y sencilla...
Estimados y estimadas… Salud por eso!
jueves, 12 de mayo de 2011
Up and Coming Tour Setlist - Santiago de Chile 11/05/2011
El setlist que presentó Sir Paul en Chile varía muy poco respecto al que presentó el 11 de noviembre de 2010 en River Plate. En particular, en Argentina tocó 3 temas que acá no tocó y que no reemplazó ( Bluebird, Highway y My love) y partió el show con Magical Mystery Tour, mientras que en Santiago (al igual que en Lima 2 días antes) lo hizo con Hello Goodbye.
Tocando una variedad de instrumentos, desde el clásico bajo Hofner hasta el piano, pasando por guitarras eléctricas, ukelele y mandolina, Paul McCartney nos entregó toda su música en 2 horas y media de actuación soberbia, con canciones que tratan de resumir sus más de 40 años de trayectoria, desde All my loving (1963), de la primera época de The Beatles, hasta Sing the Changes (2008), de su última producción como parte del proyecto The Fireman, pasando por éxitos de Wings y de su carrera solista. No recuerdo haber visto a otro artista presentar más de 40 años de éxitos y de canciones memorables.
A continuación presento el setlist con el año original de la canción y el instrumento que McCartney tocó en el escenario del Nacional. Espero que esto ayude a recordar y revivir esos momentos. Enjoy!
1. Hello Goodbye (1968) – Bajo Hofner
2. Jet (1973) – Bajo Hofner
3. All my loving (1963) – Bajo Hofner
4. Letting go (1975) – Bajo Hofner
5. Drive my car (1965) – Bajo Hofner
6. Sing the changes (2008) – Bajo Hofner
7. Let me roll it (1973) – Guitarra eléctrica Les Paul
8. The long and winding road (1968) – Piano
9. Nineteen hundred and eighty five (1973) – Piano
10. Let ‘em in (1976) – Piano
11. I’ve just seen a face (1965) – Guitarra acústica
12. And I love her (1964) - Guitarra acústica
13. Blackbird (1968) - Guitarra acústica (solo)
14. Here today (1982) - Guitarra acústica (solo)
15. Dance tonight (2007) – Mandolina
16. Mrs. Vandebilt (1973) – Guitarra acústica
17. Eleonor Rigby (1966) - Guitarra acústica
18. Something (1969)- Ukelele y guitarra acústica
19. Band on the run (1973) – Bajo Hofner
20. Ob-La-Di, Ob-La-Da (1968) – Bajo Hofner
21. Back in the U.S.S.R. (1968) – Bajo Hofner
22. I’ve got a feeling (1970) – Guitarra eléctrica Les Paul
23. Paperback writer (1966) – Guitarra eléctrica Epihone Casino (la misma que usó en la grabación original)
24. A day in the life / Give peace a chance (1967 / 1969) – Bajo Hofner
25. Let it be (1970) - Piano
26. Live and let die (1973) – Piano
27. Hey Jude (1968) - Piano
Primer bis:
28. Day tripper (1965) – Bajo Hofner
29. Lady Madonna (1968) – Piano de pared
30. Get back (1970) - Bajo Hofner
31. Yesterday (1965) – Guitarra acústica
32. Helter Skelter (1968) - Bajo Hofner
33. Sgt. Pepper’s lonely hearts club band (reprise) / The end (1967 / 1969) – Guitarra eléctrica Les Paul